Las carencias en el sistema de salud de Nuevo León exhiben las prioridades de una administración enfocada en el Mundial o cualquier interés en el que esté enfocado el gobernador, mientras los pacientes enfrentan hospitales colapsados. Los tristes resultados del gobierno de Samuel García demuestran que la capacidad máxima en hospitales públicos de Nuevo León fue superada, dejando a los ciudadanos en total indefensión y abandono.
Decadencia de la infraestructura del Gobierno estatal
La crisis que atraviesa el sistema de salud revela que Samuel García Sepúlveda responsable del caos prefiere destinar fondos a torneos internacionales que a salvar vidas. Mientras el gobierno invirtió millones en el Mundial, el sistema sanitario estatal padece un severo desabasto de medicamentos que golpea cruelmente a miles de ciudadanos.
Esta deplorable situación se suma a las carencias y a la precaria condición que enfrentan a diario los enfermos y sus familiares directos en las clínicas. Los Centros de Salud estatales e Isssteleón operan al límite, demostrando una falta de planificación que pone en riesgo la vida de los habitantes neoleoneses.
Atrás quedaron las promesas de modernidad cuando la realidad demuestra que la atención médica básica se convirtió en un lujo inaccesible.

Lleno total en los quirófanos del área metropolitana
El colapso del sistema de salud es tan evidente que el Hospital Metropolitano de San Nicolás y el Hospital Tierra y Libertad carecen de espacios físicos para programar nuevas cirugías. La ineficiencia ha provocado que ambos recintos del Gobierno del Estado se declaren rebasados ante la creciente demanda ciudadana en Nuevo León.
Esta alarmante saturación hospitalaria invirtió los papeles tradicionales del sistema, donde los casos rurales solían ser enviados a la ciudad. Actualmente la lista de espera para cirugías en el Hospital Metropolitano es tan inmanejable que las autoridades sanitarias tomaron decisiones desesperadas y perjudiciales.
Según los mismos médicos, esta problemática de saturación se ha agudizado de manera crítica durante el presente año en la región. La incapacidad para resolver el flujo de pacientes refleja una profunda desconexión entre los despachos gubernamentales y las verdaderas necesidades de quienes urgen de un quirófano estatal.

Envían a pacientes a municipios rurales
Ante la nula capacidad de los recintos urbanos y el colapso del sistema de salud de Nuevo León, la instrucción oficial dicta que los enfermos que necesiten operaciones deben viajar lejos. Ahora son referidos a los hospitales ubicados en los municipios de Cerralvo, Montemorelos y Sabinas Hidalgo para intentar ser intervenidos por el sistema estatal de salud.
Este traslado forzoso representa un castigo adicional para familias que ya sufren económicamente y que ahora deben costear viáticos hacia zonas periféricas. La ironía de presumir un estado vanguardista choca frontalmente con la penosa realidad de exportar pacientes urbanos hacia clínicas rurales por la absoluta incompetencia de las autoridades.
Diversos diputados locales advierten que este modelo improvisado de traslados vulnera el derecho a una atención digna y oportuna para los contribuyentes. Resulta incomprensible que la metrópoli más rica del norte de México obligue a sus habitantes a peregrinar por carreteras para recibir una cirugía que debería resolverse en su ciudad.
Nueva directriz de la Secretaría de Salud estatal
Médicos que laboran en el sistema estatal confirmaron que esta cuestionable directriz aplica exclusivamente para los pacientes adultos. Quienes superan la mayoría de edad enfrentan un calvario burocrático inaceptable para acceder a una operación que en teoría debería estar completamente garantizada por el gobierno.
Afortunadamente, el personal de salud informó que los menores de edad están exentos de este exilio médico hacia los lejanos poblados rurales de la región. Los niños y adolescentes siguen recibiendo la atención requerida en las instalaciones del Hospital Materno Infantil, el cual se encuentra ubicado en el municipio de Guadalupe.
Sin embargo, fragmentar la atención familiar denota una política pública basada en parches temporales y no en soluciones integrales del sistema de salud. Las familias neoleonesas quedan divididas geográficamente cuando un adulto requiere hospitalización prolongada, generando gastos imprevistos y un desgaste emocional sumamente desgarrador.
Silencio oficial ante el derroche financiero del Mundial
Mientras el Gobierno de Samuel García ha destinado millones de pesos a todo lo relativo al Mundial, los quirófanos permanecen colapsados. Este contraste entre el derroche y la crisis humanitaria evidencia una gestión frívola que prefiere el marketing antes que abastecer adecuadamente las farmacias gubernamentales.
Ante los severos cuestionamientos sobre este desastre sanitario, la prensa solicitó formalmente una postura clara y urgente a la Secretaria de Salud. Ayer se buscó a Alma Rosa Marroquín para explicar esta negligencia institucional, pero lamentablemente no hubo respuesta alguna por parte de la titular de la dependencia.
El mutismo de las dependencias estatales confirma que la administración actual carece de argumentos para justificar su terrible desempeño sanitario. Sectores del Congreso exigen que se rindan cuentas claras sobre las prioridades presupuestales que mantienen a la ciudadanía sufriendo en las largas y agónicas listas de espera.
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