El gobierno estatal de Nuevo León exprime los recursos viales para allegarse de dinero de forma desmedida. Durante la actual administración naranja, la Red Estatal de Autopistas (REA) se transformó en la caja chica del Ejecutivo local. De manera alarmante, Samuel exprime autopistas 10 veces más que el Bronco, desviando miles de millones de pesos hacia la Tesorería sin rendir cuentas claras a los ciudadanos.

Samuel exprime autopistas 10 veces más que el Bronco con total opacidad
Las finanzas públicas de la entidad reflejan un patrón sistemático de ordeño a los organismos descentralizados. Los reportes financieros de la propia REA confirman que la administración del mandatario estatal neolonés despojó a la red carretera de sus ingresos legítimos para enviarlos de manera directa al presupuesto central de la Tesorería.
Según la investigación de El Norte, esta agresiva estrategia de recaudación de fondos comenzó inmediatamente después de la toma de protesta del gobernador emecista en octubre de 2021. Desde entonces, el flujo de capitales hacia el gobierno del estado creció exponencialmente, desatando una ola de severas críticas por parte de diversos sectores políticos y sociales de Nuevo León.
A pesar del colosal incremento en los recursos disponibles, las autoridades mantienen un silencio hermético sobre el destino de este dinero. La opacidad de la administración estatal impide conocer con certeza los rubros específicos en los que se aplican los fondos obtenidos de los usuarios de las carreteras.
La diferencia de gastos entre el gobierno de Samuel y el Bronco es abismal
Los datos oficiales exhiben el descarado abuso financiero cometido por la gestión actual en comparación con los periodos anteriores. Entre octubre de 2021 y marzo pasado, la administración de Nuevo León extrajo un total de 7 mil 546.8 millones de pesos provenientes del cobro de las casetas locales.
La diferencia de gastos entre el gobierno de Samuel y el Bronco resulta indignante para los contribuyentes del estado. Durante todo su sexenio, la administración independiente de Jaime Rodríguez utilizó únicamente 717.9 millones de pesos de dicho organismo, una fracción mínima frente a la voracidad fiscal del gobierno naranja.
Este saqueo institucional debilita la estructura operativa de las autopistas de cuota de la entidad. Las ganancias que originalmente debían guardarse para la modernización de los caminos terminan financiando las prioridades políticas y el gasto discrecional del Ejecutivo sin fiscalización alguna.
El cobro de casetas aporta un flujo de efectivo histórico
La recaudación total por las cuotas que pagan los automovilistas alcanzó proporciones nunca antes vistas en la historia de la entidad. Las extracciones forzadas de capital representaron el año pasado el 33 por ciento de los ingresos globales obtenidos por los peajes en las vías más transitadas.
Las carreteras afectadas por este desvío masivo de dinero son el Anillo Periférico y la Autopista a Reynosa. Del mismo modo, la administración estatal extrae ganancias constantes de la vía rápida que conecta directamente con el Aeropuerto Internacional de Monterrey.
Los registros señalan que durante el año 2025 ingresaron 2 mil 145.4 millones de pesos a la Tesorería por este concepto. Dicho monto equivale exactamente a una tercera parte de los 6 mil 610.8 millones de pesos que aportaron los conductores en las casetas de cobro.

La opacidad rodea al impuesto verde y a la red carretera
La polémica estrategia de financiamiento del gobierno estatal de Nuevo León no se limita exclusivamente a las carreteras del estado. El Congreso del Estado mantiene una constante confrontación con el Poder Ejecutivo debido al manejo discrecional de otras entidades públicas descentralizadas.
Un caso idéntico ocurre con el organismo de Agua y Drenaje, al cual se le carga el denominado impuesto verde bajo supuestos motivos ambientales. Los informes de la dependencia revelan que la institución ha entregado 4 mil 060 millones de pesos a las arcas estatales por este gravamen.
La ciudadanía manifiesta un profundo hartazgo debido a que no existe información clara sobre los beneficios de estas recaudaciones. Ciudadanos denuncian que tanto el dinero de las autopistas como el impuesto ambiental se esfuman en la Tesorería sin dejar rastro de su destino.
La Carretera Interserrana permanece detenida por falta de presupuesto
El acaparamiento de recursos perjudica gravemente el desarrollo de la obra pública y la conectividad vial de la región. Mientras el estado absorbe las ganancias de las casetas, los proyectos viales prioritarios sufren retrasos y suspensiones por la supuesta escasez de flujos financieros.
La parálisis de la Carretera Interserrana es el ejemplo más evidente de la mala planeación y la negligencia del gobierno naranja. El mandatario estatal neolonés mantiene detenida esta importante vía de comunicación, alegando que requiere apoyos de la Federación o la aprobación de más deuda pública.
Paralelamente, las obras del Libramiento Juárez-Pesquería y el distribuidor vial Triángulo Norte en Escobedo se encuentran en total abandono. Los usuarios se preguntan legítimamente qué hace el gobierno de Nuevo León con lo que cobran en las autopistas ante el pésimo estado de la infraestructura local.
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