La Noche Que Marcó A Nuevo León Y MC
El 22 de mayo de 2024, el campo de béisbol El Obispo, en San Pedro, se convirtió en escenario de una tragedia que aún pesa sobre Nuevo León. Lo que debía ser el cierre de campaña de Lorenia Canavati, candidata de Movimiento Ciudadano a la alcaldía sampetrina, terminó con el colapso del templete instalado para el evento político. El saldo oficial fue devastador: 10 personas fallecidas y 246 heridas.
El acto contaba con la presencia del entonces candidato presidencial Jorge Álvarez Máynez y de la secretaria de Igualdad e Inclusión, Martha Herrera. La estructura, de aproximadamente 20 metros de altura, cedió tras ráfagas de viento que, según una evaluación preliminar de Protección Civil, alcanzaron entre 80 y 90 kilómetros por hora durante alrededor de diez minutos.
Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron el momento en que la pantalla colgante fue levantada por el viento y, segundos después, la estructura se desplomó. El pánico fue inmediato. Personas intentando sacar a otras atrapadas bajo tubos metálicos. Gritos. Confusión. Desesperación.
Movimiento Ciudadano Bajo Cuestionamiento
La tragedia no ocurrió en un evento privado. Fue un acto político organizado por el partido que gobierna el estado. Eso elevó de inmediato el nivel de exigencia pública.
Movimiento Ciudadano expresó condolencias y lamentó lo sucedido. Sin embargo, la discusión no tardó en trasladarse a la prevención. ¿Se evaluaron correctamente las condiciones meteorológicas? ¿Existían protocolos de suspensión ante alertas? ¿Quién supervisó la instalación de la estructura?
El argumento oficial inicial apuntó a “vientos atípicos”. Pero para muchos ciudadanos esa explicación no es suficiente. La organización de un evento masivo implica previsión. Implica análisis de riesgo. Implica responsabilidad política.
Promesas De Apoyo, Silencio Posterior
En las primeras horas tras el colapso, el gobernador Samuel García prometió apoyo a las víctimas y aseguró que no estarían solas. Se habló de acompañamiento institucional y respaldo.
Con el paso de los meses, la presencia pública del tema disminuyó. No hubo posicionamientos constantes ni informes periódicos visibles sobre el avance de investigaciones o responsabilidades.
El silencio no pasa desapercibido. Las familias afectadas siguen viviendo las consecuencias físicas y emocionales del accidente. La sociedad, por su parte, mantiene preguntas abiertas.
Una Herida Que No Cierra En Nuevo León
Diez vidas perdidas no pueden reducirse a una estadística. Tampoco 246 personas lesionadas. La tragedia en San Pedro no es un episodio menor dentro del calendario político.
Gobernar implica asumir consecuencias. Movimiento Ciudadano enfrenta una prueba de coherencia entre discurso y acción. Y Samuel García enfrenta el desafío de demostrar que sus promesas no fueron solo declaraciones de emergencia.
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