- Ciudadanos Señalan Daños Ambientales En La Huasteca
- Exigen Clausura Y Supervisión De La Semarnat
- Inspección De Profepa Resultó Insuficiente En La Huasteca
- Proyecto Rompepicos Y Su Impacto En La Huasteca
- Riesgos Para Flora, Fauna Y Patrimonio Natural
- Falta De Transparencia En El Avance De La Obra
- Llamado Social A Proteger La Huasteca
- Una Obra Cargada De Irregularidades
El colectivo Un Río en el Río denunció que la Profepa no clausuró los desmontes realizados en la Huasteca, pese a que se efectuó una inspección en el predio donde se proyecta la construcción de la cortina Rompepicos 2. Los activistas advierten que la obra avanza con irregularidades y que los daños ambientales en la zona son ya evidentes.
Ciudadanos Señalan Daños Ambientales En La Huasteca
El conflicto comenzó cuando vecinos y especialistas documentaron el retiro de vegetación en un área del cerro El Picacho de la Botella, dentro del Cañón de la Escalera, en plena Huasteca. Según el colectivo, los desmontes alcanzaron alrededor de 231 metros cuadrados.
El espacio coincide con el predio donde Agua y Drenaje planea levantar la cortina Rompepicos 2, una obra millonaria que se ha promovido como solución a inundaciones. Sin embargo, para los ciudadanos la realidad es distinta: se trata de un proyecto que no respeta la normativa ambiental y que afecta ecosistemas clave.
La Profepa acudió al sitio para inspeccionar, pero no ordenó clausura. Esta omisión ha generado inconformidad, pues mientras tanto la obra sigue avanzando y el impacto ecológico en la Huasteca crece.

Exigen Clausura Y Supervisión De La Semarnat
Un Río en el Río pidió que la Profepa clausure de inmediato los desmontes en la Huasteca y que notifique a la Semarnat sobre las anomalías detectadas.
Los activistas consideran que el proyecto amenaza especies únicas y ecosistemas frágiles de la región. Señalaron que, en lugar de proteger al Río Santa Catarina y al entorno natural, se fomenta una obra que ni resuelve de manera integral el riesgo de inundaciones ni respeta la legislación ambiental.
Además, recordaron que la obra inició sin transparencia suficiente y que las acciones gubernamentales favorecen el avance del proyecto sin contemplar las consecuencias a largo plazo.
Inspección De Profepa Resultó Insuficiente En La Huasteca
El lunes 25 de agosto, personal de Profepa realizó una inspección en la zona de la Huasteca. El procedimiento se efectuó un día después de que medios de comunicación locales expusieran los desmontes.
En el acta levantada, la autoridad constató la presencia de Agua y Drenaje y de consultores del proyecto. Sin embargo, no emitió sanciones ni clausuró los trabajos.
Para el colectivo ciudadano, la coincidencia de coordenadas entre los desmontes y las estructuras de concreto de Rompepicos 2 es una prueba de que el proyecto avanza irregularmente. Por ello, insistieron en que se trata de un caso donde las autoridades federales han sido omisas.
Proyecto Rompepicos Y Su Impacto En La Huasteca
La cortina Rompepicos 2 ha sido promovida como una solución a inundaciones en la zona metropolitana de Monterrey. No obstante, especialistas cuestionan su eficacia. Señalan que el diseño no resuelve de forma integral los problemas hídricos y, por el contrario, puede generar desequilibrios ambientales.
El desmonte en la Huasteca representa el primer indicio de afectaciones graves. La pérdida de vegetación reduce la capacidad natural del terreno para retener agua y afecta la estabilidad del ecosistema.
Además, el proyecto interfiere en un área considerada patrimonio natural de Nuevo León, lo que incrementa la preocupación sobre sus repercusiones sociales y ambientales.
Riesgos Para Flora, Fauna Y Patrimonio Natural
La Huasteca es reconocida por albergar especies endémicas que dependen de la conservación del entorno. Según Un Río en el Río, los desmontes ponen en riesgo hábitats irremplazables y dañan un equilibrio ecológico que tardará años en recuperarse.
Los ciudadanos recordaron que el Cañón de la Escalera es una de las joyas naturales más importantes del estado. Cualquier intervención desmedida, como el desmonte para Rompepicos 2, afecta no solo a la flora y fauna, sino también al valor cultural y turístico de la región.
El colectivo denunció que el proyecto no incluye un plan de mitigación claro. Por ello, exigen que las dependencias ambientales federales intervengan antes de que los daños sean irreversibles.
Falta De Transparencia En El Avance De La Obra
Otra crítica central es la opacidad en torno a la obra. Según el colectivo, la información oficial sobre el proyecto en la Huasteca ha sido limitada y no se han aclarado los permisos ambientales.
El acta de Profepa solo reconoce que se efectuó una visita, pero no establece medidas contundentes para detener el desmonte. Esto alimenta la percepción de que existe permisividad institucional.
Los activistas solicitaron que la Semarnat asuma un papel más activo y que se transparenten todos los documentos relacionados con Rompepicos 2. Para ellos, solo con información clara se podrá evaluar si la obra cumple con la normatividad.
Llamado Social A Proteger La Huasteca
Más allá del proyecto en sí, los ciudadanos recalcaron la importancia de proteger la Huasteca como área natural. Señalaron que el Río Santa Catarina y su entorno requieren acciones de restauración y conservación, no intervenciones que dañen su equilibrio.
Para Un Río en el Río, las obras millonarias no sustituyen la necesidad de políticas ambientales serias. Consideran que la sociedad debe exigir mayor rendición de cuentas y participar en la defensa de los espacios naturales.
El caso del desmonte en la Huasteca es, dijeron, un ejemplo claro de cómo los proyectos públicos se imponen sobre la naturaleza sin considerar a las comunidades ni al medio ambiente.
Una Obra Cargada De Irregularidades
El conflicto por la construcción de Rompepicos 2 en la Huasteca refleja un choque entre desarrollo urbano y preservación ambiental. Mientras la Profepa se limita a inspecciones sin sanciones, la obra avanza y el ecosistema se deteriora.
El futuro de esta región natural dependerá de la presión social y de la respuesta de las autoridades federales. Lo que está en juego no es solo la legalidad de una obra, sino la conservación de uno de los espacios naturales más emblemáticos de Nuevo León.
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